Cómo hacer harina de quinoa en casa

como hacer harina de quinoa

La quinoa es un grano, aunque técnicamente es la semilla de una hierba. Su forma de cocción es muy parecida a la del arroz, y es muy versátil: bien la puedes usar como “un falso carbo” para acompañar una chuleta, o para darle un toque especial a una ensalada.

Es un súper alimento, a pesar de ser un cereal es rica en hierro, proteínas, fósforo y en vitaminas del complejo B y C.

Y si esto te parece poco, pues permite que diga que al parecer un carbo puedes engañar a tu cerebro y comerlo como tal, sin las calorías que unas papas o un arroz blanco aportan, pero con sabor.

Si necesitas quitar el gluten de tu vida, y quieres probar harinas nuevas puedes preparar en casa harina de quinoa. Es muy fácil, y relativamente rápido.

Yo me atreví a hacer harina de quinoa, con un procesador normal, y mucha paciencia y debo confesar que me encantó el resultado: este delicioso pan de harina de quinoa con banana y manzana es una muestra de ello.

¿Cómo hacer harina de quinoa?

harina de quinoa

1.- Lavar dos tazas de quinoa

Primero debes lavar muy bien la quinoa con agua. Verás como sale una espuma y el agua no es transparente. Eso que ves no es sólo sucio, es la “saponina”, que en dos palabras no es buena para tu estómago. Es un subproducto que se usa para limpiar o hasta lavarse el cabello, así que en tu barriga no puede hacer nada bueno.

El sistema de lavado es sencillo: cubre la quinoa con agua, remueve, escurre, y vuelve a cubrirla con agua. Repite el procedimiento unas 5 ó 6 veces, o hasta que el agua salga completamente transparente y sin espuma.

2.- Secar la quinoa

Primero precalienta el horno a unos 80 grados. Sobre una bandeja coloca papel de hornear o encerado, y extiende la quinoa en una fina capa. Lo llevamos al horno, por unos minutos, hasta que seque.

Es un método muy intuitivo, tienes que ir verificando cada cierto tiempo, así aprovechas para revolver los granos. Sólo necesitamos que se sequen muy bien.

3.- Paciencia y a procesar

Sí, la paciencia es lo más importante porque la clave es procesar pocas cantidades, no las dos tazas a la vez. Además dependiendo de la potencia de tu aparato, debes dejarlo descansar si vez que se recalienta. Pero, calma que no decaigan los ánimos, se puede lograr: mi procesador es uno muy sencillo.

Una vez que tengas toda la harina, si quieres hilar más fino, puedes tamizarla con un chino o colador.

4.- ¡A cocinar!

Ya tienes tu harina de quinoa, si la vas a guardar para usarla en otro momento, debes guardarla en un frasco de vidrio con tapa, que esté bien seco. Mi recomendación es mezclar la harina de quinoa con otras harinas en cualquier preparación, porque tiene un sabor fuerte.

¿Te animas a preparar esta harina?¿Has probado preparar tus propias harinas en casa?

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