DIY silla de madera de fea a moderna

diy silla de madera

Hace un año, mientras estaba de gira con el grupo de teatro por Paredes, Giancarlo rescató de la basura una sillita fea, pequeña y muy marrón. Nadie daba nada por ella, pero nosotros vimos algo, un «no sé qué», así que se vino con nosotros.

Desde que llegó a la casa ocupó un sitio en nuestra sala. Pero, aunque le diéramos un lugar especial se veía muy fea con ese marrón plastificado. Me di cuenta de que necesitaba una «limpieza de cara».

Debo confesar que a mí me gusta «crear», bien sea una obra de teatro, un vídeo, una receta, una bufanda… Pero, era la primera vez que me enfrentaba a cambiar un mueble. Tardé un año en saber qué quería hacer con ella y tres meses más en lijarla. Una eternidad, lo sé, la culpa es de la pintura plastificada y la ignorancia.

La pintura era muy difícil de quitar, menos mal que Gian inventó con el taladro una especie de lija «automática» y aun así me costó. La ignorancia la solucioné cuando conocí virtualmente a Olga y su blog Inventando Baldosas Amarillas, supe que ella podía darme las respuestas que yo buscaba Y así fue (¡Muchas gracias Olga!)

La clave estaba en pintar con Imprimación, una especie de pintura blanca que le da una base a la madera para luego pintar del color que quieras: en mi caso amarillo. Últimamente se ha convertido en mi color favorito; digamos que el azul bajó a segunda división.

diy silla de madera diy silla de madera diy silla de madera diy silla de madera

La silla pintada de amarillo quedaba hermosa, pero decidí añadirle unos toques «artísticos» a lo pop art: líneas blancas.

Y ahora mi silla pasó de ser una triste silla de marrón plastificado a una silla hipster de Malasaña. Ocupa ese rincón de mi casa, con una linda planta (que espero no asesinar). ¿Qué les parece? No lo he hecho tan mal para ser mi primera vez… ¿Han hecho alguna vez algo así?


[wysija_form id=»2″]

11 comments

    • tiby_fuentes says:

      ay graciaaas! Yo que pensaba que iba a ser facilito, de tantos DIY que uno ve por ahí, y pues me costó un montón, además que invertí medio pote de pintura en hacerme unos faciales …. jajajajaja

      Un beso y gracias por visitar a mi silla.

  1. olga esteban says:

    Muchas gracias por la mención, Tiby. Pero el curro ha sido todo tuyo y la idea de dar una segunda oportunidad a algo que parecía iba a terminar en la basura. Me encanta como ha quedado. Es una chulada y me encanta la combinación de colores. Un besazo. Nos leemos.

  2. Sibila says:

    Madre mía, Tiby, esto es darle una segunda vida a esa pobre silla feucha y lo demás son tonterías. Me encanta el amarillo porque la hace especial y esos adornos en blanco son geniales 😉

    Debe ser genial lograr la restauración después de tanto esfuerzo. Yo aún no tengo casa propia y por más cosas que veo tiradas que me gustaría restaurar no puedo, jeje

    ¡Un besote!

Deja un comentario