Mi aniversario con Guadalajara

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Hace un año llegué oficialmente a Guadalajara. Mudados definitivamente. Con mucho miedo, digamos que el típico pánico-excitación ante un cambio tan grande como lo es mudarse de país.

Muchos dicen que soy muy generosa en mi descripción sobre esta ciudad; quizás no sea la más bonita ni la más turística de España, pero es mía, y es preciosa.

En ella he logrado cumplir sueños que había dejado olvidados por ser “imposibles”. Cada día me sorprende y me hace sentir que estoy en el lugar correcto, en el momento adecuado.

En menos de un año siento que nos ha dado tantas cosas: amigos, un lugar lindo para vivir, hobbies, ferias, sonrisas… Ha pasado todo tan rápido. De ella me emocionada todo:

  • La calle mayor a las 12:00 m llena de gente que se consigue para charlar sobre el clima o el fútbol
  • Los viejitos en la Plaza La Concordia jugando bolas criollas
  • Las montañas que rodean mi casa
  • La hermosa biblioteca a la que me he vuelto asidua visitante
  • Los sábados en la librería La Ballena de Los Cuentos
  • El más hermosos de todos los Palacios -el del Infantado
  • La puntualidad de los autobuses
  • El teatro Buero Vallejo y su impresionante escenario sobre el que tuve la oportunidad de trabajar
  • Artefasto que me recibió “a pesar de mi “pronunsiasion
  • Las historias y los chistes malos de Chicho
  • La panadería Hernando que nos salvó de morir de hambre, ese 25 de diciembre que vinimos a conocer Guadalajara
  • El imaginario impresionante del Carnaval
  • Fando, Namuro y Mitaro
  • El pantano de Sacedón
  • El vivero Don Sánchez
  • El color del cielo
  • Sus pequeñas calles, sus parques por doquier.
  • El señor que toca con su acordeón los sábados, en la calle Mayor.

Y podría enumerar cientos de cosas más.

Esta es una ciudad pequeña, pero que vive cada estación intensamente: inviernos fríos (Y este año con una hermosa nevada); una primavera corta pero hermosa; un verano de aires calientes y un otoño que engalana las calles con una alfombra de hojas secas.

Amo esta ciudad y le agradezco estos maravillosos 365 primeros días. Ni París, ni Nueva York, ni Londres. Yo quiero vivir en Guadalajara.

 

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