¿Quién es el animal?

20130526-210252.jpg

 

Esta entrada es reflexiva, quizás llena de lugares comunes, pero muy real. Hoy estuvimos en la exposición canina de Madrid, es la más grande e importante en España.

Es la segunda vez que asistimos pues Giancarlo disfruta de las competencias, como buen amante de los bulldog. A mí, la verdad me cansan un poco; me parece un exceso para los perritos, y en muchos casos creo que alimentan el ego de sus dueños. Aunque debo aclarar, que el ambiente es muy distinto al que conocí en Venezuela: aquí son los amos quienes sacan a sus propios perros, los miman, y los abrazan sin importar lo que pase. Al menos, la mayoría.

Aun así uno ve cosas que le destrozan el corazón.

>>>>>>>>>>>>>>>>>><<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<

En el ring de al lado participaban los rottweiler. Permítanme describirles el ambiente: un galpón inmenso, con música, mucha gente, perros por doquier, ladridos, secadores de pelo, niños corriendo… Es muy estresante. Uno de los perros, mordió en la cola a otro. No pasó a mayores, al menos entre los animales. En cambio, el dueño del que recibió el mordisco reaccionó pateando al perro “agresivo”. Descalificado.

>>>>>>>>>>>>>>>>>><<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<

Yo acompaño muy poco a Gian, porque me aburro muy rápido. Así que me entretengo paseando por los stands, viendo las demostraciones de agilidad, pero sobre todo le dedico mucho tiempo a los perros que dan en adopción. Suelo ir con muchas monedas para comprar cosas y colaborar. Todas sus historias dan tristeza, pero hubo una en particular que me hizo llorar. Lola, una linda perrita, abandonada por su familia luego de siete años viviendo juntos. ¡Siete años! 2.555 días compartiendo con el animal. Su mirada era la más triste de todas las que vi el día de hoy.

>>>>>>>>>>>>>>>>>><<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<

Ayer, mientras Gian hablaba por skype con su familia, saludó a Balto, con su silbido particular. El animal que estaba durmiendo plácidamente la siesta en su cama, saltó veloz con sus 11 años de edad a cuestas y fue corriendo a la puerta, moviendo el rabo frenéticamente para saludar a su amo, al que no ve desde hace casi dos años.

>>>>>>>>>>>>>>>>>><<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<

Tres hechos completamente aislados. Tres situaciones completamente distintas. Y yo, no puedo dejar de preguntarme: ¿Quién es realmente el “animal”? Por supuesto, considerado en su forma más despectiva.

Deja un comentario