Tobillos, y sus girasoles de verano

Tobillos es un pueblo de una sola vía, la calle Real. Rodeado de girasoles y modernos “molinos de viento”, las casas se reparten de lado y lado para acoger a sus 50 temporadistas. La verdad, digo 50 por decir un número, pero no creo que sean muchos más.

Cómo les escribí hace un par de días, llegamos a este pueblo con nuestros peroles, vestuarios, luces y ganas para presentarles Chejov por dos (Click aquí). Nuestra obra formó parte de la fiesta de verano del pueblo: partidos de fútbol, comida (Aunque nosotros sólo pudimos probar unas roscas duras, pero salvadoras), juegos de mus, actividades organizadas por ellos, para ellos.

Esto de tener un pueblo al que ir para pasar el verano, es una costumbre que quiero adoptar. Por ahora, sólo tenemos a Guadalajara, y muy pocos kilómetros recorridos como para elegir alguno.

Deja un comentario