Y nos fuimos de gira

Y nos fuimos de gira por tres pueblos diferentes. Todos los lugares que visitamos tienen su encanto y cuando hablamos de la experiencia haciendo teatro, pues nos montamos sobre escenarios tan variopintos, desde una vieja escuela transformada en club social hasta un increíble teatro en un pueblo de 300 personas.

Tengo tantas imágenes, tantos paisajes y buenos momentos grabados, que cada uno necesita su espacio. Empecemos con el viaje.

Ancha es Castilla reza un dicho. Literalmente es ancha y hermosa. Tomar el coche y recorrer sus carreteras es un placer visual: sembradíos de girasoles grandes y amarillos, o campos de trigo recién cortado, peinados con caprichoso gusto.

Modernos gigantes sin ningún Quijote que luche contra ellos. Los paquetes de paja armados en cubos y los carteles que alertan sobre el paso del ganado. Castillos coronando las montañas y atardeceres color rosa.

Con un cálculo muy mal hecho, recorrimos unos 425 km con esta vista y además para hacer lo que nos gusta.

Una semana más tarde y con el cansancio de alternar entre el teatro y la vida normal, me siento tan agradecida… Y es que hacer esto es un sueño.

P.D: Ninguna foto tiene filtro. ¿Pueden creerlo?

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